Soñé con vos.
Increíblemente en ese sueño yo volvía a ser feliz, eras otro. En ese sueño estabas dispuesto a escuchar, a dejar ese orgullo idiota de lado y te animabas a sentir. O en realidad me mostrabas que te animabas a sentir cuando en realidad seguías siendo lo mismo de siempre.
¿Cómo iba a darme cuenta de que tenías un disfraz? Hace más de un año, casi dos tal vez creí que te mostrabas como eras y ahora creo que me mentías, pero ¿cuál de esas dos caras sos? ¿Sos ese que me enamoró, que me devolvió las ganas de seguir adelante, que me comprendía, que me ayudaba, que siempre estaba, que me hacía sonreír, que me hacía feliz, que me hacía soñar, que me hacía tener un rumbo, que me marcaba mi objetivo? ¿O sos ese forro que no es capaz de dar la cara, que no responde, que mira para otro lado, que huye, que destruye mis sueños, que transforma mi amor en odio, que me hace llorar con solo rondar en mi cabeza?
¿Una persona es capaz de cambiar tanto? ¿Una persona ''sincera'' y ''transparente'' como se mostró es capaz de hacer tanto daño, estando consciente de ello?
Yo no sería capaz de eso. No podría cambiar tan de golpe lo que soy. Por eso es que hoy siento que fuiste un mentiroso, que me usaste, que fuiste muy mala persona y jugaste con una piba que inútilmente se enamoró de vos y estaba dispuesta a valorarte como pensaba que lo merecías.
¿Qué voy a hacer ahora? ¿Fingir que no me duele tu indiferencia? No, no puedo, ¿con qué objeto haría eso? Me duele, y es la verdad. No voy a caretearla, voy a aprender de esto. Como dijo un gran... Como dijo un grande, (aunque me cueste reconocer que es un grande) ''a veces esta bueno sufrir, para entender, para hacerse cargo de las cosas, para darte cuenta de cómo son las cosas según como las miras. Y para saber que siempre hay algo por qué sufrir, y saber elegir qué y quién lo vale.''
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